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Corpo

Cuerpo plegado sobre sí mismo, casi desarmado. Hay una fuerte presencia de la carne: el peso del torso, la torsión de la espalda, el brazo extendido, la textura pictórica cálida que recuerda piel, músculo, desgaste. Lo matérico está en esa corporalidad vulnerable, agotada, casi orgánica. El cuerpo ocupa espacio, cae, pesa. No parece heroico sino residual.

Pero al mismo tiempo, el rostro y ciertas líneas del dibujo parecen disolverse o fragmentarse. Ahí aparece lo inmaterial: la identidad, la conciencia, la memoria o incluso la percepción del yo. El contraste entre zonas pictóricas densas y otras apenas esbozadas genera una sensación de cuerpo incompleto, como si estuviera entre presencia y desaparición.

Entre lo matérico e inmaterial.

Entre lo matérico e inmaterial.